Hay que enfrentarse a las circunstancias como vengan y a medida en que lo hagan.
Sin duda alguna, el pasado es nuestro mapa más valioso: nos muestra por dónde no debemos volver a caminar y nos señala el camino que sí vale la pena seguir.
A pesar de las faltas de palabra, de los abusos de confianza y de las heridas que aún laten, nunca he dudado en ser mi mejor versión para entregar a mi familia, a mis amigos y a quienes realmente me importan.
El pasado nos enseña, nos guía y nos conduce. Nos ayuda a progresar y a aprender de verdad.
Sé, sin ninguna duda, que vivir plenamente el presente no siempre es fácil. A veces nuestras preocupaciones, dudas y pensamientos quedan atrapados entre los arrepentimientos y tristezas del pasado, o en la ansiedad por lo que nos depara el futuro.
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