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Un libro lo puede cambiar todo

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Hoy quiero escribir de algo que me pasó. Al frente de mi hogar vive una chica que me cautivó sin proponérselo.  Cris. Siempre la veía sentada frente a un libro. Mientras el resto del mundo mira pantallas, ella elegía páginas. Eso me llamó la atención desde el primer día.  Pasó un tiempo hasta que recordé que una amiga me había regalado un libro con una condición: “Cuando lo termines, pásalo a alguien que lo merezca”.  Ese alguien era ella. Me animé a hablarle. Le dije que me gustaba mucho su forma de estar siempre con un libro antes que con un celular.  Le pedí su número. Y un día, con una simple Fanta como pretexto, la invité a salir. Fuimos al Panecillo... Y esa noche se sintió mágica. De esas que uno no olvida fácil. No sé qué tenga la vida para mí. Solo sé que me gustó compartir ese momento con Cris... Me gustó la conversación, la tranquilidad y la forma en que se dio todo.  Y sí… Ojalá hayan más momentos. Sin prisa, pero con ganas reales. A veces las mejore...

No es obligatorio que lean.

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No es obligatorio que me lean. Porque tu historia y la mía no se parecen en nada. Cada quien tiene su propio camino. Algunos más dolorosos que otros. Nunca podremos medir realmente lo que cada persona sufre. Unos lo cuentan al mundo. Otros lo cargan en silencio. Pero lo importante es no dejarse vencer por el miedo, por el fracaso, ni por la derrota. Hay quienes enfrentan un cáncer. Otros que no tienen visión y algunos que no pueden moverse de sus camas. A todos ellos los admiro profundamente. Y quiero que sepan que, cuando siento que desfallezco en mis objetivos, miro sus publicaciones o escucho sus historias y me aferro mil veces más a la vida… exactamente como lo hacen ustedes. Gracias. Mau.

Te cuidas o te enfermas ?

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La salud es el bien más preciado que tenemos. Nos lo repiten una y otra vez: “Cuídate”. “No bebas”. “No fumes”. “Te vas a enfermar”. Y aun así…  casi nunca hacemos caso. ¿Cuántos realmente se hacen responsables de sus dolencias? ¿De sus achaques? ¿De las señales que el cuerpo da años antes de colapsar? No esperen a que el arrepentimiento se apodere de su vida. Porque cuando llega, muchas veces ya no hay regreso fácil. Y si quieren volver…  van a tener que sufrir en exceso. Y a la mayoría eso no les gusta. Entonces: ¿Te cuidas… o esperas a enfermarte? Mau

Gracias por haberme obligado a irme de tu vida.

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Gracias por haberme obligado a irme de tu vida. Yo solo no hubiera podido hacerlo. Durante años me quedé atrapado en un ciclo que me consumía: me buscabas cuando necesitabas sentirte amada, me llenabas de palabras intensas y promesas, y luego desaparecías cuando ya no te servía. Me usaste para calmar tu culpa, tu vacío y tu inseguridad, mientras yo daba todo lo que tenía, incluso en mis días más difíciles. Me hiciste dudar de mi valor, me provocaste ataques de pánico y me dejaste cargando el peso de una relación que nunca fue equilibrada. Hoy, mirando hacia atrás con más claridad, entiendo que tu rechazo y tu silencio fueron el empujón que yo solo no me atrevía a darme. Gracias por obligarme a irme. Porque al alejarme de ti, finalmente me encontré a mí mismo. Aprendí a poner límites, a valorar mi paz, a elegir mi dignidad aunque doliera. Descubrí que soy capaz de vivir sin mendigar amor intermitente. Aprendí que merezco consistencia, respeto y alguien que me sostenga también en mis día...

De mí para Mí

De pronto la vida te golpea y te parte en mil pedazos. Y lo primero que se te viene a la mente es: “No quiero seguir más”. Y sí… duele. Porque no estamos hechos solo para vivir, también para soportar el dolor. Un dolor que aparece en todas partes: en la pérdida, en el rechazo, en los problemas que llegan cuando menos los esperas. Por eso dicen que los momentos difíciles crean hombres duros. Porque sin ellos no maduramos, no crecemos, no entendemos el verdadero significado de cada fracaso, de cada caída, de cada mal momento. ¿Se han dado cuenta de que casi todas las películas de Hollywood se basan en el desvalido, en el derrotado que se levanta y se transforma en héroe? Pues sí. Porque todos tenemos que pasar por varias derrotas antes de moldearnos. No sé exactamente qué estás pasando en este momento, pero sí sé lo que necesitas: esperanza, fe y una voluntad inquebrantable para que, aunque el alma esté rota, puedas seguir avanzando. Ánimo. Tú puedes. De mí para mí. Mau. 

Me acorde de frases que leo.

Ser bueno… ¿es malo? Por lo general siempre he leído esa frase. Pero ¿por qué se dice eso? En general, porque nos gusta la gratificación inmediata, la validación constante que produce un acto bueno hacia otra persona. Pero ser bueno es bueno. No por la persona a quien le dedicamos nuestra bondad, sino por nosotros mismos. Porque la bondad es un don que muy pocos tienen de verdad. El poder de ser bueno podría cambiar el mundo si lo hiciéramos desde el corazón, sin buscar likes, sin publicar fotos ayudando al prójimo, sin esperar aplausos. Yo no creo mucho en religiones ni en frases bonitas sobre bondad. Porque la bondad no se muestra… se brinda. No se publica… se vive. No se grita… se siente. Para ti, por ti y para tu propia paz interior. Decir que soy un buen ser humano no es egocentrismo. Es orgullo por la persona que soy. Porque a pesar de los constantes golpes que me han dado personas de las que nunca esperé que me defraudaran, mi esencia no ha cambiado. Y espero que la tuya tampoco...

Una noche Más

Generalmente mis noches son para escribir, para hacer una introspección profunda de lo que ha salido bien y de todo lo que no ha salido como esperaba. Ojalá pudiera decir que mi vida está llena solo de cosas buenas… pero sé que no sería verdad, y tampoco me ayudaría a crecer. Las cosas que no salen como uno espera son las que realmente nos obligan a madurar, a moldear el carácter y a reflexionar en qué debemos mejorar para que las cosas sigan el curso que tanto deseamos. Los problemas siempre vienen disfrazados: de rechazo, de peleas, de contratiempos… y aunque duelan en el corazón, de todos modos tienen un fin. Donde más fallamos es en no descubrir el porqué de cada situación. Quisiera escribirles esta noche que soy feliz, que encontré el amor de mi vida o que ya cumplí muchos de mis sueños… pero la realidad es que todavía estoy en el proceso. El proceso de aceptar cada caída como una oportunidad para levantarme más fuerte, cada rechazo como la razón para mejorar mi ser y mi alma, y c...