De mí para Mí
De pronto la vida te golpea y te parte en mil pedazos. Y lo primero que se te viene a la mente es: “No quiero seguir más”. Y sí… duele. Porque no estamos hechos solo para vivir, también para soportar el dolor. Un dolor que aparece en todas partes: en la pérdida, en el rechazo, en los problemas que llegan cuando menos los esperas. Por eso dicen que los momentos difíciles crean hombres duros. Porque sin ellos no maduramos, no crecemos, no entendemos el verdadero significado de cada fracaso, de cada caída, de cada mal momento. ¿Se han dado cuenta de que casi todas las películas de Hollywood se basan en el desvalido, en el derrotado que se levanta y se transforma en héroe? Pues sí. Porque todos tenemos que pasar por varias derrotas antes de moldearnos. No sé exactamente qué estás pasando en este momento, pero sí sé lo que necesitas: esperanza, fe y una voluntad inquebrantable para que, aunque el alma esté rota, puedas seguir avanzando. Ánimo. Tú puedes. De mí para mí. Mau.