Me acorde de frases que leo.

Ser bueno… ¿es malo?

Por lo general siempre he leído esa frase. Pero ¿por qué se dice eso?

En general, porque nos gusta la gratificación inmediata, la validación constante que produce un acto bueno hacia otra persona.

Pero ser bueno es bueno.
No por la persona a quien le dedicamos nuestra bondad, sino por nosotros mismos.
Porque la bondad es un don que muy pocos tienen de verdad. El poder de ser bueno podría cambiar el mundo si lo hiciéramos desde el corazón, sin buscar likes, sin publicar fotos ayudando al prójimo, sin esperar aplausos.

Yo no creo mucho en religiones ni en frases bonitas sobre bondad.
Porque la bondad no se muestra… se brinda.
No se publica… se vive.
No se grita… se siente.
Para ti, por ti y para tu propia paz interior.
Decir que soy un buen ser humano no es egocentrismo.
Es orgullo por la persona que soy.

Porque a pesar de los constantes golpes que me han dado personas de las que nunca esperé que me defraudaran, mi esencia no ha cambiado.

Y espero que la tuya tampoco.
Mau. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

REPORTAJE DEL DIARIO EL COMERCIO

Adiós.

A menudo tenemos la tendencia a confundir la mierda con la pomada.