No se pelea por pelear.
Hay que tener buenas razones para hacerlo y más aun para querer ganar. Cuando nos enfermamos, luchamos por estar sanos. Cuando nos deprimimos por volver a animarnos. Si la vida nos da un golpe, hacemos todo lo posible por volver a levantarnos con más fuerzas. No permitiré que el dolor pueda más que la belleza de vivir dando lo mejor de mí y recibiendo lo mejor de los demás.
Sé que habrá días en que me miraré al espejo y me parecerá desconocer a la persona que veo frente a mí. Pero es que aunque me haya deteriorado físicamente, mi corazón sigue intacto, mis pensamientos fluyen y mis sueños están mas latentes que nunca. Mi pelea no puede robarme la vida eterna ni conquistar el alma. No puede romper los lazos de mi familia, ni de mis amigos porque más bien nos unimos más en medio de la adversidad.
#voyadarlotodo
jueves, 29 de enero de 2015
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