Un nuevo escrito a mi amada compañera, mi enfermedad:

El momento que vivo me sirvió para  encontrar la fuerza que siempre tuve pero que ni siquiera sabía que tenía. Perdí  el miedo al miedo, porque cuando te encuentras con el mayor miedo que puedes experimentar en la vida y aún así luchas, descubres que el miedo solo existe en la cabeza, y que eres tú quien le alimenta y le da cuerpo y sentido.
Y te doy gracias; pues si, te doy gracias.
Pues, al menos en mi caso, también. Por todo lo increíble que nunca me hubiese sucedido sin tener mi enfermedad.
Por aprender a entender las almas más allá de las palabras y actos.
Por reconocer el miedo, enfrentarlo y vencerlo. El mío y el de los demás.
Por aprender a amar la propia existencia por encima de todas las cosas, a uno mismo por encima de todos los demás, y, sobretodo, a saber tomarle la medida a la vida, que es, exactamente, ninguna.
#gracias
#Mau

Comentarios

Entradas populares de este blog

REPORTAJE DEL DIARIO EL COMERCIO

Adiós.

A menudo tenemos la tendencia a confundir la mierda con la pomada.