lunes, 31 de diciembre de 2018

FELIZ AÑO 2019


FELIZ AÑO LES DESEO.
A ustedes que se la están gozando. por favor, disfruten de la vida. Sosténgala con las dos manos, agárrenla, agítenla y crean en ella cada instante. Adoren a su familia los seres más cercanos. No tienen ni idea de lo privilegiados que son por poder disfrutar de su vida.
Abracen a esa persona que quieren a sus amistades verdaderas, fuertes y sinceras, son un privilegio y una elección que tenemos que hacer.
"El inexorable paso del tiempo" y parece que aún somos aquellos chiquillos que nos ilusionábamos con hacer un viejo patearlo y quemarlo. Hemos madurado, hemos aprendido cosas extraordinarias, crecimos juntos emocional, física, espiritual y personalmente... La etapa más maravillosa de la adolescencia.
¿mi año? Duro, difícil, muchas veces quise botar la toalla; pero aquí estoy, con la oportunidad de darnos un abrazo nuevamente. Mi deseo para ustedes es que él 2019 sea lleno de increíbles aventuras, anhelos, locuras y mucha libertad para soñar, jamás se olviden que no importa lo que se haya vivido, no importa los errores que se hayan cometido, no importa, incluso el dolor que sentimos, las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para sacudirnos la sal y volar alto, porque la muerte no avisa. Abracemos la vida mientras la tengamos.
Mau.

sábado, 8 de diciembre de 2018

Empecé a Correr Desde Cero

Empecé a Correr Desde Cero
Sí, yo también dejé de creer en mí mismo en algún momento.
Pero por cada 10 caídas, intenté levantarme 20 veces.
No porque sea fácil, sino porque el objetivo nunca fue ser perfecto: fue ir a mi propio ritmo, paso a paso, sin rendirme.
El éxito no llega por arte de magia.
Hay que luchar por él, tener paciencia infinita y, sobre todo, volver a pararse cuando el cuerpo y la mente te dicen “ya no más”.
No tirar la toalla es la tarea más importante en el camino a la superación.
Me costó muchísimo dar ese primer paso.

Pensé que nunca volvería a pisar una cancha, que nunca más andaría en bici, que nunca correría bajo la lluvia sintiendo el agua golpearme la cara como si me estuviera limpiando todo lo malo.

Creí que esas cosas habían quedado atrás para siempre.
Pero cada día me preparé un poquito más, un minuto más, un metro más… hasta que volví.
Y cuando lo hice, aunque fueran solo unos minutos, los disfruté al máximo.
Gracias vida: aunque sufrí y me quejé, me enseñaste que si la mente está convencida de que se puede, no hay obstáculo que nos detenga.
Aunque no sea el mejor, disfruto estos momentos que me llenan el corazón.
Y eso… eso ya es victoria.
#Mau 💙

Una Sonrisa que Nunca se Apagó

La persona que ven en la foto pasó siete años de su vida conectado a una máquina de diálisis, enfrentando una existencia que parecía intermi...